jueves, 13 de noviembre de 2008

Las huellas del tiempo


Muchas personas que conozcan o no Villamalea se preguntaran el por qué de la singularidad de este pueblo y qué atributos lo diferencian y lo hacen especial. No iríamos en buen camino si antes no hiciéramos una parada por la historia y los recuerdos que envuelven a esta población manchega.

Según los vestigios arqueológicos encontrados en sus alrededores, entre los que se encuentran restos de vasos ibéricos, los orígenes de este pueblo son de remota antigüedad. La actual nominación es originariamente árabe y significa “bonita”.
Año 1975

Durante la dominación musulmana la mayoría de los territorios, que hoy comprenden la comarca natural donde se inserta Villamalea, estaban bastante despoblados, exceptuando la zona del estrecho valle del Júcar.

A principios del siglo XIII, Alfonso VIII de Castilla reconquista la zona del Júcar en la que se encuentra este pueblo. Posteriormente, durante los siglos XIV y XV, esta localidad perteneció al Marquesado de Villena, siendo una pequeña aldea dependiente de la ‘villa de Jorquera’, una población cercana, hasta 1663 que le fue concedido el privilegio de villa alcanzando así una cierta independencia.

Finalmente, a principios del siglo XVIII, Villamalea o San Juan de Villamalea y todos los pueblos de la zona pasaron a la provincia de Cuenca hasta 1833 que se creó la provincia de Albacete con su situación actual.

Cuna del cooperativismo, esta localidad, perteneciente a la comarca de 'La Manchuela', cuenta con 4.000 habitantes y una enorme variedad de vivencias y curiosidades que se irán desglosando a lo largo de los días.

Año 2008

No hay comentarios: